Histórico acuerdo entre Armenia y Turquía

| Rafael Estrella

Turquía y Armenia han  anunciado la firma, dentro de dos semanas, de dos protocolos, uno Para el establecimiento de relaciones diplomáticas y otro para El desarrollo de las relaciones bilaterales . (ver texto completo de los Protocolos).

Los acuerdos, negociados con la mediación de Suiza, tendrán como consecuencia más visible la reapertura de la las fronteras, cerradas desde 1993. Pero, sobre todo, son de gran importancia porque abren una vía de comunicación y diálogo, necesarios para que pueda ser abordada en común la dolorosa historia que separa a turcos y armenios.

Obviamente, no hay en los protocolos referencia alguna al reclamo de que Turquía reconozca el genocidio armenio, al que sí se alude elípticamente en el texto.

…Implement a dialogue on the historical dimension with the aim to restore mutual confidence between the two nations, including an impartial and scientific examination of the historical records and archives to define existing problems and formulate recommendations;

Mis amigos armenios los saben. Hace mucho tiempo que vengo defendiendo la necesidad y la importancia de una normalización de las relaciones diplomáticas  y reapertura de fronteras entre Armenia y Turquía como paso previo e imprescindible. En eso están ahora.

Si Armenia precisa que se reconozca el sufrimiento de su pueblo, la joven Turquía necesita mirar al futuro sin el lastre de un pasado que no puede seguir ignorando.

Esto es lo que dije en 2002, cuando visité Armenia como Presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, una declaración en que trataba de expresar mi visión sin comprometer la posición de aquéllos a quienes representaba.

“I am not a lawyer but a politician who represents a country. I am a human

being with his own perception of the world and I have to say that those

events can be considered genocide. It is difficult to find such a massive

display of violence, destruction and killing in history.”

Y esto es lo que escribí en el libro del Memorial.

One Response to Histórico acuerdo entre Armenia y Turquía

  1. Jorge Dolmadjian dice:

    Sr. Rafael Estrella,

    Permítame desconfiar de la actitud demostrada por el gobierno turco en el proceso que Ud. menciona y, aunque reconozco en Ud. un amigo sincero de los armenios, discrepar con su profunda fe respecto a un futuro mejor, al menos para el pueblo armenio. Soy descendiente de sobrevivientes del Genocidio de un pueblo con una historia milenaria, cuyo derrotero no ha sido fácil bajo el sometimiento de distintos imperios. Sin duda los últimos seis siglos han sido los peores bajo el sometimiento del Imperio turco-otomano, cuya más nefasta manifestación ha sido la exterminación sistemática de 1.500.000 de personas en el siglo pasado y cuyas consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales padeceremos por lo visto por mucho tiempo más, con una nación donde apenas una tercera parte de su población vive en una pequeña porción del terruño que pudo conservar.

    No he visto ningún cambio serio en la actitud turca, apenas algún maquillaje para crear una sensación de “buena intencionalidad”. El 22 de abril pasado, tras el anuncio de la

    “Hoja de Ruta” por parte de las cancillerías turca, armenia y suiza, la formidable diplomacia y propaganda turca salió a anunciar que armenios y turcos habían alcanzado un acuerdo y presionó sobre varios países para que se abstuvieran de manifestarse sobre el Genocidio de los armenios bajo el argumento de que era un tema que se resolvería en forma bilateral.

    No debe haber solución política para crímenes de lesa humanidad, sólo puede haber justicia. Lo aprendimos con el proceso de juzgamiento de los dictadores argentinos; hubo leyes para perdonar a responsables o atenuar responsabilidades ( Punto Final y Obediencia Debida), incluso indultos. Nada de eso funcionó, la necesidad de verdad y justicia prevaleció y aún la lucha continúa. Hemos tenido otros ejemplos en el mundo de procesos para poner fin a la impunidad o cerrar etapas dolorosas de la historia: en Sudáfrica, la Comisión de Verdad y Reconciliación y en España, la Ley de Memoria Histórica. Sr. Estrella, en esto no podemos ser tibios, o estamos con los derechos humanos o estamos en contra y hasta ahora con Turquía, las potencias han sido muy indulgentes. Esa tibieza alienta a los asesinos a reincidir, de allí la desconfianza. Temo que los intereses de los poderosos en el Cáucaso Sur desvíe su mirada de lo que es evidente y una vez más entierre los sueños de un pequeño pueblo, como pasó desde fines del siglo XIX cuando pasivamente observaron las sucesivas masacres de armenios que desembocaron durante la Primera Guerra Mundial en el Genocidio.

    El juego de Turquía apuntó siempre a banalizar el crimen y con estos protocolos están a punto de lograrlo oficialmente. No descarto que esas “subcomisiones de expertos científicos” encuentren que “algo sucedió con los armenios”, pero duden en calificarlo como Genocidio. Así las responsabilidades se atenuarán y los malos se verán como menos malos. Algo bien funcional a los intereses de muchos. En la misma línea se entiende la insistencia turca por el reconocimiento mutuo de las fronteras existentes

    ( ya que ningún Estado armenio soberano lo hizo hasta ahora); eso alejaría los fantasmas de eventuales reclamos por la reparación del crimen cometido.

    Un costo muy alto harán pagar a Armenia; la renuncia a principios y derechos que tienen que ver con su supervivencia y su futuro, a cambio de qué? Negocios, desarrollo, crecimiento? Qué país de los que hoy presiona para que Armenia acepte los condicionamientos va a garantizar que esas fronteras no vuelvan a cerrarse unilateralmente cuando Turquía lo decida?

    Alguna vez, fieles a sus principios, grandes socialistas como Jean Jaures, Anatole France y Clemenceau apoyaron la causa de la defensa de los derechos del pueblo armenio, cuando era víctima de la barbarie turco-otomana ante la mirada displicente de los estados poderosos de la época. Sólo espero que los socialistas europeos tengan esa misma dignidad y no le hagan el juego a las grandes corporaciones y los negociados permitiendo que una vez más los derechos humanos se vulneren.

    Jorge Dolmadjian.

    DNI 16.386.278

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